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WINNING 2008, PAPÁ!

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Para que se vayan preparando. Precalentando, si quieren. Ya está disponible el nuevo Winning Eleven para este año. O si prefieren, el Pro Evolution Soccer 2008, que es lo mismo y como técnicamente se llama el juego. El Wining al fin y al cabo. Es para los amigos, los que le tenemos cariño. Como sea, es hora de actualizar el disco.

Ojo: para los más fanáticos, Xbox Chile y la tienda Gamers han organizado un torneo de Winning en el Mall Plaza Vespucio, este sábado 5 a las 16 hrs. Los datos del evento, por acá. ¿Detalles del juego? Acá está todo. Y para los que quieran leer más en profundidad, imperdible es la gamerzine PES Fanzine. Vayan, lean que no hace daño. Después habrá tiempo para repartir chuletas.

Y que gane el más mejol: ojo con la próxima edición de su revista favorita, CeroUno, que trae un interesante reportaje sobre la fiebre del Winning en Chile. Invitado especial: José Pedro "Chapita" Fuenzalida.

Golosina: un recuento del Winning desde sus inicios, en 1995, a propósito de su 10o aniversario, celebrado hace tres años. Que le aproveche.

BURNOUT PARADISE: HIGHWAY STAR

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Había expectación. Ansiedad y por sobre todo, curiosidad. Por mi parte, al menos. Porque el popular título de carreras diseñado por Criterion, y que está orientado a gente que justamente NO le gustan los juegos de carrera tradicionales tipo Gran Turismo, daba un cualitativo salto para las actuales consolas. Y porque, bueno, es mi saga de juegos de carrera favorito.

Porque más allá de contar con el clásico tono de choques, velocidad extrema y destrucción automovilística que ha hecho de esta saga una favorita, hay un par de novedosos detalles: espacios abiertos (tipo Need for Speed) y jugabilidad online. Todo eso, claro, sobre la base de grandes mejorías gráficas y finísimos detalles a la hora de apreciar un auto estrellándose contra otro entre vidrios y fierros retorcidos. Aclaremos de inmediato: los gráficos de este nuevo Burnout son sobresalientes en ese sentido.


Pero es la libertad de manejar a donde a uno se le antoje y tomar las pruebas que uno guste es lo que hace que el título destaque entre los anteriores capítulos que poco innovaron el estilo.
Estilo de juego que nos encanta, seamos claros: porque se mantiene esa adrenalina de velocidad, las locas y agresivas carreras, los exuberantes choques y los escenarios exóticos de fondo. Lo que ya no están son los menús de carga, la selección de carreras y el avance por medallas obtenidas. En vez, estamos en Paradise City, ciudad abierta (que sí, algo tiene que ver con Guns n’ Roses).

Take me down to Paradise City where the grass is green and the girls are pretty: Así reza la canción, que adorna los títulos del juego. Pasto hay, pero chicas lindas no. Así que no se hagan ilusiones. Los autos están de miedo, eso sí.


En ella, conviven escenarios rurales y urbanos en amplios espacios, llenos de puentes, atajos, túneles y caminos secundarios. En algunos cruces y puntos se encuentran repartidos los eventos y las distintas carreras, 120 en total. No hay que clasificar ni nada: todo está disponible desde que se aprieta por primera vez el acelerador.

En palabras de Alex Ward, uno de los creadores del juego, es una “total reinvención de la franquicia”. Ahora existen condiciones climáticas y ciclos de noche y día que pueden alterar el desempeño al manejar. También, existen montones de datos, puntajes y estadísticas para tener todos los detalles a mano.

¿Parche curita?: No hay de qué preocuparse. Ningún ser humano conduce los autos en el juego. En serio. De hecho, los autos se manejan solos y no se ve ningún ser humano. En ninguna parte. Paradise City debe ser la ciduad más desierta y transitada del universo.

Pero también está el tema de la dificultad. Acá es donde el juego se puede escpara de las manos y puede llegar a transformarse en algo realmente frustrante: los choques, la sensibilidad, ver a cada rato cómo tu auto se hace maravillosamente añicos (las primeras 10 veces es choro; luego es una lata).

Y la pregunta del millón: ¿hay “Crash Mode”, acaso lo mejor del juego en donde chocar y cometer la mayor destrucción posible era la premisa? Sí y no. El tradicional “Crash Mode” ya no está, pero sí una nueva versión llamada “Showtime”, a la cual se puede acceder en cualquier momento del juego y que sí, resulta divertido ver cómo tu vehículo, cual bola de flipper, se mueve por las autopistas destruyendo autos. Pero al final, no iguala en destrucción al insuperable Crash Mode. Eso se echó de menos.

¡Echen pajaaaaa!: en la modalidad "stunt", el que rompe más leteros, se pega más vueltas y se manda más saltos, gana. El resto, derecho al hospital. Así que no inteneten esto en casa. O en la calle.


El juego ha tenido excelentes críticas y un buen puntaje en GameRankings, además de una muy buena recepción por parte del público, lo que automáticamente lo ensalza como el juego de carreras que hay que tener. Personalmente, el juego me enrabia repetidamente y he estado a punto de lanzar el control por la ventana. Pero pasa. Porque nunca chocar fue tan divertido y tan frustrante a la vez.

GRAND THEFT AUTO IV MANIA (2)

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Ya comenzó la locura. La tienda GameStopya tiene listo su sitio oficial dedicado al juego y este curioso concurso que, vía mensajes de texto, regala… ¿un viaje a Liberty City? Asumo que se trata de Nueva York, que es la ciudad que se emula en el juego. ¿O no? Habrá otro Liberty City por ahí? Santiago podría ser Liberty City. ¿Quién sería entonces Niko Bellic? ¿Un peruano enrabiado con el trato criollo? ¿Un boliviano haciendo valer sus peticiones territoriales? ¿O un argentino que simplemente que quiere abusar de nuestros prejuicios? Hm?

TUROK: PARQUE JURÁSICO

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Atención a los nostálgicos: este Turok no es precisamente una continuación ni tampoco tiene que ver con la saga iniciada en 1997 para el Nintendo 64, y que fue una pequeña sorpresa al mezclar en un juego de disparos tradicional elementos jurásicos como dinosaurios, junglas y su protagonista, un indio nativo norteamericano que cazaba velociraptors y mercenarios. Todo, sacado originalmente del cómic del mismo nombre.

En vez, esta es una reinvención. Ignorando los seis títulos anteriores basados en esa premisa original, la franquicia fue retomada por los estudios Touchstone -en su primer juego- y rediseñada como un sólido shooter en primera persona, pero que nunca despega del todo. El indio nativo ya no está, pero los dinosaurios sí, y durante el juego pueden participar como enemigos o aliados, dependiendo del jugador, lo que le da un cierto toque táctico al juego.

Esta vez, el protagonista es Joseph Turok un tipo con entrenamiento militar –y sólo de raíces indias, el único guiño a la serie original– que debe detener a una horda de patos malos en un planeta verde alterado genéticamente. La típica.

¿Va a servirse otro?: un velociraptor se come a un humano como si fuese un Big Mac. Es la esencia del juego: cazar o ser cazado. Y chao con el cuidado de los animales.


El juego funciona como cualquier fps y en ese sentido no aporta mayores novedades a un género que ya se sostiene por sí mismo, sobre todo tras la horda de excelentes shooters como el sensacional Call of Duty 4. En vez, el Turok se la juega por crear escenarios gráficamente sobrecogedores –la mayoría detalladas y frondosas junglas–, pero que tampoco son algo que logre de verdad destacar. Hay un buen arsenal de armas (incluido el arco y flecha original) que incluso se pueden tomar en ambos brazos, como en el
Halo. Pero fuera de eso, y de un buen sistema multiplayer, poco más.

Sólo recomendable para fanáticos de las aventuras en primer apersona, nostálgicos y fans de Jurassic Park. Si les srive de referencia, en Metacritic el juego promedió 69 puntos. No está mal, pero tampoco es para volverse loco.

MIS 5 JUEGOS FAVORITOS PARA LA XBOX 360

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La gente de Microsoft Chile me pidió gentilmente que publicara una lista de mis cinco juegos favoritos para la Xbox 360. La verdad, no fue muy difícil realizar la lista (con lo que me gusta hacerlas además), pero sí tuve que incluir un sexto título que quedará como mención honrosa. Ojo, no están en orden. Por supuesto, comentarios a favor, en contra, discuciones y opiniones son más que bienvenidas. Que le aproveche.

  • Call of Duty 4 (Infinity Ward / Activision)

    Lo tengo todavía muy fresco. Como herida de guerra. Y si bien aún considero que el Half-Life 2 sigue siendo mi shooter en primera persona favorito, esta secuela se le acerca bastante. Por todo.

    Gráficamente sobrecogedor y con una mecánica de juego sencilla, atractiva y eficaz. Los escenarios, los personajes, la historia, las cinemáticas, todo sobresaliente. Pura intensidad. La caída del Black Hawk y la muerte del sargento Paul Jackson es para ponerse de rodillas, digno de un premio Oscar. Lejos el mejor y más dramático shooter en muchísimo tiempo. Va a ser difícil superar esa marca.

  • Gears of War (Epic Games / Microsoft Game Studios)

    Sigue siendo el juego definitivo para esta consola. Puede que el Halo 3 sea el más popular, pero el verdadero poderío de la Xbox pocas veces se ha visto superado por este épico y sobresaliente shooter que puso al gran Marcus Phoenix -como el antihéroe de la historia- en el sitial de los grandes personajes de videojuegos de todos los tiempos.

    Hay pequeños detalles que hacen que el juego destaque. No me queda muy claro, eso sí. Puede ser la fluidez del movimiento de los personajes, las buenas cinemáticas, la acrobática muerte de los Locust, la brutal sierra eléctrica en el rifle de Phoenix, el satélite a control remoto, los extraordinarios campos de batalla (la mansión, casi al final es notable), etc. Como sea, cada cierto tiempo me ecnuentro jugándolo una vez más. Siempre es un goce. Y se viene secuela.

  • Crackdown (Realtime Worlds / Microsoft Game Studios)

    Free roaming para los regalones. Adelantándose creativamente al modo de dispara-y-corre-por-donde-quieras patentando por la saga Grand Theft Auto y mejorando las novedades del género implementados por el copión Saints Row, el Crackdown se transformó en una oda a la destrucción urbana gracias a sus monumentales explosiones y al vasto rango de alcance y poder de sus súper policías.

    Los autos y sus variados stunts, el ir aumentando tus capacidades a medida que avanzas el juego, el bien replicado caos urbano, el escalar edificios casi cual hombre araña (en la vida real, todavía reviso cada edificio para ver si es posible escalarlo a lo Crackdown) y lo mejor: tirarse al abismo desde los puntos más altos de Pacific City. Todo eso son experiencias pocas veces replicadas en este tipo de juegos.

  • Dead Rising (Capcom / Capcom)


    Probablemente mi juego más querido en la Xbox. No necesariamente el mejor -de hecho, tiene hartos problemas de diseño-, pero sí el más recordado y el que más comento con mis amigos. Con una historia plagiada derechamente del clásico El Despertar de los Muertos, de Goerge Romero, Capcom satiriza a la sociedad de consumo contemporánea metiéndola como zombies dentro de un centro comercial. Tal como lo hiciera en 1978 el bueno de George.

    Pero hay una gran difeencia: como el fotógrafo Frank West, las posibilidades de entrar a cualquier tienda y, por ende, la variedad de armas disponibles, junto con divertidas cuotas de gore, buenos personajes y gráficos notables, hacen de este juego una verdadera joya en bruto. Esperamos la secuela con ganas, aunque Capcom ya no esté involucrado.

  • Bioshock (2K Boston / 2K Games)

    Más allá de lo entretenido que fue esa aventura submarina, tengo todavía muy frescos los diálogos ("would you kindly?"), los gritos, los ruidos de fondo, los efectos de sonido. Bueno, no por anda, el juego se llevó el premio al mejor diseño de sonido del año.

    Pero también es innegable destacar lo original de su historia (lo mejor del último tiempo), su dirección de arte art-decó (lejos, el fps más "bonito" disponible) y su mecánica de juego. Eso es originalidad. Eso es diseñar un buen juego, en todo orden de cosas. Buen trabajo, 2K Games.

  • Earth Defense Force 2017 (Sandlot / D3) *** mención honrosa ***


    No podía dejar fuera al patito feo de esta lista. Este es probablemente el juego más subvalorado de los más de 350 títulos actualmente disponibles para la Xbox. Con valores de producción dignos de juegos de hace varios años, el EDF se tranformó en residente dentro de mi consola por varias semanas. Meses, incluso. Muchas de ellas compartidas con amigo/as, enviciados por la adictiva y súper simple jugabilidad en donde no hay nada más que hacer que dispararle a insectos, robots y platillos voladores gigantes.

    El juego es inconsientemente minimalista (por no decir derechamente pobre), rasca, con gráficos indignos, diálogos sobreactuados que parecen sacados de una película de ciencia ficción de finales de los ’50, y un escenario ridícula y absolutamente destructible: uno sopla y se ca eun rascacielos entero. Maravilloso. En otras palabras, una obra maestra camp. Es el juego que podría haber dirgido Ed Wood. O algún japonés. Bah, verdad que de hecho así fue.