Este fue un año raro para Nintendo. SI bien en términos de ventas y posicionamiento estuvo sin discusión en la cima de la montaña, gracias a las multitudinarias ventas dem la Wii y el Nintendo DS, la compañía Nipona metió poco ruido mediático.
Exclusivamente en términos de juegos, Nintendo no dio mucho que hablar yu hubo pocas sorpresas durante el año: remakes, viejas versiones "enchuladas para la Wii" y mucho juego de relleno. Shovelware, que le llaman.
Consignemos entonces que Nintendo, hasta cierto punto, se ha quedado dormido en los laureles. Pero el último juego que sacaron este 2009, si bien cae en el saco de lo anterior, ofrece una segunda lectura muy atractiva que, creo, podría ser el juego definitivo para aunar distintas generaciones. Más, después del salto...