

Era que no. Ya conocidos algunos de los antecedentes que llevaron al deschavetado Cho Seng-Hui a cometer la reciente matanza en la Universidad Tecnológica de Virginia -más conocida como Virginia Tech– que terminó con 33 personas muertas, inevitablemente ha tenido que salir el tema de los videojuegos a la palestra.
Entre otros detalles que daban pie a que el muchacho de 23 años era un tipo bastante inestable, se le agrega el factor de que Seng-Hui era fanático del Counter-Strike (ya saben, el fps multijugador más popular que existe en la red). ¿Y consideran eso como factor? Por favor. Hasta cuando.
Echarle la culpa a los videojuegos, a estas alturas del partido, es tan facilista y simplón como echarle la culpa al sillón de Don Otto.
Tal como lo hace el apestosillo político y abogado conservador Jack Thompson, que cree que los vidoejugoes son la encarnación misma del mal y que obviamente se colgó de la mascare para seguir con su ridículo discurso apocalíptico.
Si fuese por eso, ¿se imaginan cuantos potenciales asesinos en serie habría en el mundo? Y si consideramos que los servidores del Counter-Strike albergan millones de jugadores en el mundo, enteonces estamos fritos. Pero claro, somos más inteligentes que eso, ¿no? ¡Hey, a ti te hablo…!