

¿Cuál fue el último videojuego que terminaste? Pero en serio. Ese en que te quedaste viendo los créditos finales desfilar por la pantalla, orgulloso de haber llegado hasta el final. El mío fue el Frontlines: Fuel of War. Es un fps. Los fps me gustan y me gusta terminarlos.
Pero fuera de eso, y de algunos títulos específicos, la costumbre obliga -por lo menos en mi caso- a dejarlos botados por que a) me quedé pegado en un boss y no pude superarlo (ni siquiera ocupando algún cheat code); b) lo encontré tedioso, repetitivo o fome. Esto incluso me ha pasado con algunos de mis juegos favoritos, que ha pesar de serlos, no los he terminado, o c) simplemente son malos. O sea, ni siquiera merecen ser jugados más allá de la primera etapa. Con suerte.
Pues bien, los chicos del portal 1Up también se han cuestionado el tema, que no deja de ser, considerando todo lo que se invierte en un juego es, a estas alturas, casi tanto como una película.