

Nah, nunca tanto.
Pero sí hay algo de cierto en considerar que todo el fabuloso (aunque un tanto agotador) festín visual que es Meteoro: La Película, es justamente producto de que la cinta está de todas maneras dirigidas al público gamer adolescente. Y a la brecha generacional que hay entre medio.
En otras palabras, debiera ser el panorama perfecto para que padres e hijos vayan juntos al cine para ver algo que, eventualmente, a ambos les debería interesar. Talcomo pasó con la película de los Transformers. La diferencia es que acá, al llegar a casa, papá e hijo pueden jugar Burnout Paradise y emular lo que acabaron de ver.
Aunque seamos justos: la película es bien penca.
Sí, logra trasladar todos los elementos del mono original de manera bastante fiel, desde el parecido de los personajes a la música original, las carreras, los chistes, el bien logrado detalle de Racer X, etc. Pero la película es fome y a ratos extremadamente infantil.
Está bien que los hermanos Wachowski (a estas alturas, sólo un one-hit wonder con la primera Matrix) quieran cautivar al público adolescente, pero en una película de 135 minutos, creo que se les pasó la mano. A lo mejor por eso no les fue tan bien en taquilla.
Al final, y más allá del tono, la cosa visualmente se parece más a una película de animación Pixar, como bien dijo mi amigo Pancho Ortega. En EE.UU. un puñado de críticos la ensalzó como el futuro (visual, al menos) del cine. Puede ser. Porque las carreras parecían cinemáticas de un juego. Pero en cine. O sea, una vez más los videojuegos dictando tendencias.
En ese sentido, bien. Pero cuando se abusa de los famosos efectos CGI, la cosa acaba mal. Como sucedió también en muchas de las escenas de la última Indiana Jones. Las serpientes de Terror a Bordo se veían más reales que las de la Calavera de Cristal.
Más con el tema cine/videojuegos: Según el influyente semanario Variety, ese artesano hollywoodnese de dudosa calidad llamado Brett Ratner, conocido por desopilantes cintas como la saga Una Pareja Explosiva y la última de los X-Men, ha manifestado que los videojuegos la llevan, luego de rodar un par de comerciales para el Guitar Hero, emulando esa clásica escena de Negocios Riesgosos donde Tom Cruise baila esa canción de Bob Seger en calzoncillos y anteojos oscuros: «El negocio de los videojuegos es mucho más excitante que el de las películas hoy en día». Si él lo dice…