Se sabe, el mundo ñoño se divide entre Jedis -fanáticos acérrimos de la saga de La Guerra de las Galaxias– y Trekkies -amantes aboslutos de todo lon que sea refrido a Star Trek, Viaje a las Estrellas-. No hay términos medios. Es blanco o negro. Personalmente, me inclino por el bando jedi. Entrar en la discución en este caso no vale la pena; además, existen montones de lugares donde se puede hacer. Acá venimos a hablar de videojuegos, caramba.
Pues bien, ideal para ver después el almuerzo, esta pequeña retrospectiva de cerca de 28 minutos recrea las distintas versiones de la saga Star Wars en la historia de las consolas caseras. Está todo, muy detallado, con un certero análisis (los libretos son muy buenos) y hasta saludables dosis de humor y freakeríos varios. A pito de casi nada, pero muy entretenido.
(Si quedan con ganas de más, el mismo sitio tiene un justo top ten con los mejores juegos basados en la saga)
Sí, el mismísimo Mirageman (de civil, la máscara estaba en la lavadora) me pilló desprevenido, con cara de "villano", y me hizo una inocente llave que casi me despacha al otro mundo (nótese el color violáceo de mi rostro).
Porque claro, Mirageman finalmente ya está en cines y revolucionando a todo el país. Con campaña viral, presencia en Facebook y un potente boca-en-boca, la película lentamente se va ganando el corazón de un país cansado de ver más de lo mismo con las típicas películas chilenas. Es que hacía falta. Y chao no más con la vieja escuela del cine chileno. Más apolillada, imposible. Si no, a quienes hablen en contra, les podría suceder lo que me sucedió a mí…
Pues bien, la excusa para hablar de Mirageman es que, más allá de que la película y el personaje pidan a gritos que sean trasladados al fantástico mundo de los videojuegos, hay varios títulos de justicieros anónimos y no tanto. Los clásicos de pelea. No los one-on-one tipo Street Fighter, Tekken o Mortal Kombat. No, no, no.
Me refiero a los verdaderos beat’em ups. Esos que el personaje avanza etapas entre combos y patadas para rescatar a la chica. Como el Kung-Fu Master o el Double Dragon. Pero hay más, muchos. Así que vayan algunas sugerencias favoritas y personales para que Mirageman practique además combos y patadas virtuales:
No tengo recuerdo de otro título que asuman el contenido básico de un beat’em up. Bueno, mal que mal, fue de los primeros: Un héroe solitario -Thomas- que avanza distintos niveles, con distintos villanos, hasta llegar a la última etapa en donde rescata a su amada, Sylvia. Si bien el juego fue creado con influencias de esa gran cinta con Bruce Lee llamada El Juego de la Muerte, la fuente directa es una comedia de Jackie Chanllamada Wheels on Meals, del mismo año. Mirageman (incluso Kiltro) perfectamente pueden tomar este juego como referencia directa.
Desconocido juego que recuerdo jugar en el Delta 3 de los Dos Caracoles. De hecho, buscando info sólo pillé al mono de Kirby, pero nada que ver. El original en todo caso aplica perfecto: en una urbe seudo futurista, un tipo con calzas y sin polera, dios, ni ley, reparte combos y patadas cual metralleta a los patos malos de rigor.
Probablemente el beat’em up más popular de todos. pero si hasta lo hicieron película con el malo de Temrinator 2. Era un porquería, pero igual. Creo que fue el pimer juego co-op que conocí. Bunas combinaciones de combos y patadas (como el siempre eficaz ‘codazo’), grandes malos (y villanas con látigos!) y el mejor comienzo de un videojuego para la época: los malos le pegan un golpe al estómago a tu chica y se la raptan. Directo al mentón. It’s go time.
Otro co-op de lujo, también conocido como Bad Dudes. Pero Dragon Ninja era más cool. En la historia, había que salvar al Presidente Ronnie (!) de un ejército de ninjas. Recuerdo haberlo terminado el juego junto a un amigo del colegio, en unos flippers de Viña. Creo que nos gastamos unos 6.259 fichas en el proceso. Pero fue una tarde imborrable. A la salida, me creía Van Damme.
El Final Fight es el último beat’em up que jugué harto en los flippers. Me gustaba que uno de los "héroes" era el papá de la mina raptada de rigor (de una originalidad) y el alcalde de la ciudad. Pero también estaban los malos más estrambóticos: desde la mina con mini y esposas a esos clones de Axl Rose que se llamaban… Axl! Acá ya se me confunden todos los de la misma onda: el Streets of Rage, el 64th Street, Captain Commando, etc, etc. Capcom abusó un poquitito de la fórmula al final. Y eso que el Street Fighter ya era furor…
El último gran juego de combos y patadas para mi gusto. Basado en la película de culto de 1979 del mismo nombre dirigida por Walter Hill, este violento y estilizadísimo beat’em up ambientado en el sucio y decadente Manhattan de fines de los 70s debiera ser un remake. O Mirageman contra las variopintas pandillas de la cinta y ambientado en Nueva York. Qué peliculaza sería…
Este fin de semana no sólo me dediqué a darle finalmente como caja al Burnout Paradise (se viene reseña), sino que también aproveché de ver varias cosas relacionadas con videojuegos. Hay un montón de cosas, que iré comentando en su debido momento, cuando corresponda (tranqui). Vamos por parte:
The King of Kong: A Fistful of Quarters: Gran, gran documental -algunos lo han llamado una mini obra maestra– que ha pasado por montones de festivales y de hecho, fue estrenado comercialmente en los EE.UU. hacia fines del año pasado. Muestra cómo dos tipos -Billy Mitchell y Scott Wiebe- pelean por tener un logro en teoría inútil: el mayor puntaje absoluto en el clásico Donkey Kong.
La película comienza con la obvia vuelta a principios de los ochenta, cuando todo era más sencillo e inocente y Billy Mitchell, un geek de Florida que además tenía el récord en el Centipede(!), logra el puntaje más alto durante el boom del Donkey Kong. Corría 1982.
Al otro lado del país, en Washington, un recientememente desempleado Scott Wiebe decide matar el tiempo instalando un juego original del DK en su casa y superar el récord de Mitchell. Lo que sigue a continuación es más épico que Gladiador y Buenos Muchachos juntos.
Tilt: The Battle to Save Pinball: Esto sí me emocionó. De hecho, me gustó más que The King of Kong. Porque va al callo: el documental rememora el tristemente inútl plan que tuvo la Williams para mantener vivos los flippers con la inclusión del Pinball 2000, a fines de los noventa. Seguramente algunos de ustedes los jugaron en los Diana.
Eran máquinas un tanto más pequeñas que un flipper tradicional, y que tenían la particularidad de reflejar imágenes y animaciones en 3D. Que eana atodo trapo. Lástima que el flipper en sí no lo era tanto. Sólo hubo dos hasta que todo se fue a la porra. El Revenge from Mars, obviamente una secuela al popular y genial Attack from Mars, salvaba bastante y las animaciones eran muy cómicas; y el Star Wars: Episode One, que era hediondo de fome, tal como la película. Y sería todo. Hasta ahí llegó el plan del Pinball 2000.
El documental cuenta todos esos sabrosos detalles, de cómo la industria pasó de ser una mina de oro a, de un año a otro, caer estrepitosamente frente al gigantesco mercado de las consolas caseras. Obvio. Y una pena. Porque claqro, ningún operador estaba dispuesto a invertir las enormes cantidades de dinero que un flipper demandaba. Proque los flippers son casi como los autos a la hora de mantenerlos.
jPod: Probablemente lo más interesate de todo. jPod es originalmente una novela escrita por el canadiense Douglas Coupland, el mismo autor de Generación X y Microsiervos. O sea, algo cacha de la generación techie.
El libro -y la serie- cuentan las desventuras de un grupo de seis amigos veinteañeros y empleados de una empresa desarrolladora de videojuegos que prefctamente podría ser Electronic Arts. Es el sueño de cualquier aficionado a los vidoejuegos. Claro que la vida cotidiana en los cubículos de jPod no es tan paradisíaca como se podría pensar.
La Canadian Broadcasting Corporation –CBC para los amigos y la televisora y emiosora radial más imprtante de Canadá- decidió producir la serie con la asesoría del mismo Coupland. Esta debutó en enero de este año con mucho éxito de crítica.
Pero lamentablemente, el rating no la acompañó y los ejecutivos decidieron cancelarla a las pocas semanas. Es decir, no pasará de su primera temproada. Una pena, porque la serie salvaba bastante. O sea, el libro es sumamente superior, pero como serie televisiva era muy original, fresca, disrtinta y tenía a los videojuegos como eje central. Qué mas se podría pedir.
Acabo de terminar de jugar al Soldier of Fortune: Payback. Me demoré menos de una semana. Es un fps genérico, del montón, que ni siquiera se compara con las versiones anteriores del juego (especialmente con la segunda parte, el Double Helix, que hizo noticia hace algunos años por lo gore de sus desmembramientos). Ahora claro, si e spor disparar aras de distinto calibre, tirar grandas, volar autos y barriles y decapitar enemigos a punta de balazos, sí, el juego cumple como pasatiempo de fin de semana.
Voy a perder la cabeza por tu amor: No es un zombie, es simplemente una de las tantas víctimas a la que le volaron la cabeza de un escopetazo. En el juego, es tan común como el pan con mantequilla. Rico, pero mucho, enguata y cansa.
Sí me sorprende el poco esfuerzo a la hora de generar un juego que destaque. No te digo que todos los shooters de ahora ena delante deban ser como el Bioshock o el Call of Duty 4, pero por favor, un poquitito de creatividad. Desarrollemos la historia un poco. Agreguemos algo que no sólo sea correr y disparar (nada de malo con eso, pero al final cansa).
Lo divertido es que este fin de semana también vi Rambo. La nueva. La película es bastante discutible y Stallone se ve como si tuviera retención de líquido, pero sí satisface como cinta de acción y principalmente como ejercicio splatter. Es que es carnaza al chancho. La cantidad de ultraviolencia, chorros de sangre, decapitaciones y desmembramientos es de verdad increible. De hecho, es oficialmente la película que más muertes contiene en pantalla: 236 (ó 2.59 ¡por minuto!). De verdad que es heavy, algo gratuita, y no apta para estómagos sensibles. Nice.
Yo, Adriaaaaan!: La que le espera al soldado birmano es de miedo: un certero machetazo a la yugular. La cabeza sale volando con una fuente de sangre. Queda la grande. La diversión comienza. Es Ram-booo…
Y efectivamente, tiene bastante detalles que le dan similitudes con los actuales fps bélicos. El Philadelphia Inquirer lo dijo: "con su perspectiva en primera persona y su narrativa gun-and-run, ésta es una película para la generación PlayStation." Ja. Quizás no como el Call of Duty 4, como dijo un periodista no hace mucho, pero sí, justamente, con el Soldier of Fortune. Mal que mal, eso es lo que es Rambo: un mercenario bueno para sacar chorros de sangre.
Me gusta, eso sí, el detalle de que la Xbox se consolida como la plataforma favorita para fps. Porque confieso que a pesar de haberle hecho un considerable upgrade de hardware al PC, finalmente me quedo con las consolas para jugar. Lo frustrante del Crysisfue en parte la causa. Porque finalmente, la comodidad y la inmediatez para jugar son fundamentales. Si hasta el mismo Cliffy B -padre del Unreal Tournament y el Gears of War– lo reconoce.
Arena y sol: Sawyer y Michael (que reaparece junto a un crecido Walt en la cuarta temporada), son parte del tutorial de Lost: El Videojuego.
Como sea, durante el fin de semana estuve viendo los primeros cinco capítulos de la cuarta temporada y están de pelos. Tremendos. Gran serie. ¿Y el juego? Nada aún por ahora, excepto este comentario por parte de los chicos de Eurogamer.
IN OTHER NEWS:
Lego y más Lego: A los ya anunciados Indiana Jones y Batman (justificdos por los próximos estrenos cinematográficos), ahora la fiebre Lego-que el pasado 28 de enero cumplió 50 años– se exande y suma… ¿al Halo? Así parece. Según la edición de abril de la revista Electronic Gaming Monthly (EGM para los amigos), ese es el plan de LucasArts, Bungie. Entonces, ¿para cuando podría estar el juego? Lo más probable es que nunca, y aquí viene la tramapa: es una broma del día de los inocentes o el Pez de Abril. Jo, jo, jo, very funny. (vía Joystiq)
Bioshock gana premio al mejor sonido del año: Así de específicos estamos. La ya premiada aventura submarina ahora acaparó las principales categorías de la sexta premiación anual de la Game Audio Network Guild (G.A.N.G. para los amiguetes). El juego se llevó ocho pemios en total, incluyendo audio, música y diálogos. Un aplauso, por favor. Gracias. (vía Gamasutra)
Take-Two se ríe de Electronic Arts: Una de las noticias importantes dentro de la industria esta semana fue la frustrada apuesta hecha por el gigante Electronic Arts -hoy el mayor desarrollador y distribuidor de videojuegs del mundo- para comprar Take-Two, empresa neoyorquina que cuenta con Rockstar y otras desarrolladoras más- y que está a punto de sacar al mercado el que de seguro será el juego del año: el Grand Theft Auto IV.
La oferta de EA fue de $2 mil millones de dólares y Take-Two la rechazó. Es más, incluso se quebraron diciendo que hay otros interesados. Y quedó la crema. Las acciones de Take-Two se dispararon, todos especularon y opinaron, Activision dijo que no le interesaba Take-Two porque son basura, analistas saltaron diciendo que a Rockstar sí le convenía irse a EA, etc. Me encanta cuando la industria se mueve como panal de abejas.
Finalmente, para rematar, un favorito: Conan O’Brien. En su show estuvo hace poco Will Arnet, actor que algunos reconocerán por su papel de Gob en la subvalorada serie de tv Arrested Development, además de ser marido de la simpatiquísima Amy Poehler, de SNL. Pues bien, Arnet le confesó en cámar a Conan su fanatismo por el Call of Duty 4 y cómo juega online con sus amigos. ¡Grande Will!
Seguramente recuerdan -y aún juegan, como yo- al genial Dead Rising ese gran juego abierto diseñado por Capcom con zombies en un mall. Suena familiar, ¿no? Claro, porque la historia le debe algo más que el setting a El Amanecer de los Muertos, la cinta de zombies en un mall dirigida por George A. Romero en 1979. Todo un clásico a estas alturas, que acaba de estrenar la quinta parte de la saga iniciada en 1968 con La Noche de los Muertos Vivientes.
La influencia de la historia del Dead Rising es más que evidente, por mucho que el juego expusiera un cartel al comienzo diciendo que "no tenía nada que ver con la película original, ni con su dirctor". Ok, pero igual uno no dejaba de quedar un pelín incómodo con el plagio, más allá de que el juegosea un sobresaliente hack’n slash abierto en donde hay que destruir una misteriosa plaga de zombies en un centro comercial. Las similitudes son demasiado evidentes.
El juego fue editado por la japonesa Capcom durante el 2006, exclusivamente para la Xbox 360, y logró vender más de un millón de copias. Pasó el tiempo y comenzaron los rumores de una posible secuela, para alegría de los fans (me incluyo). Capcom se desentendió del tema y aparecieron versiones que aseguraban que la secuela iba y que sería desarrollada por un estudio norteamericano. Y luego, lo que muchos esperaban: George Romero ha demandado formalmente a Capcom.
Braaaaaaains: los accionistas de Capcom rodean a Romero para implorarle, de buena gana, que no los denuncie por el Dead Rising.
Para ser más específicos, la demanada proviene de una productora independiente neoyorquina, MKR Group, que tiene los derechos originales de la cinta de Romero y que alegan una disputa por copyrights hacia Capcom, en donde básicamente dicen que el juego es una versión para consolas de la película. "Ambos juegos tienen toques de comedia negra y ambos tienen comentarios social provocador con la cultural del mall", dijo un portavoz de la productora. No deja de ser cierto.
Pero más allá de la polémica, considero que la demanda es una tontera. Primero, ¿a quién le importa, excepto -quizás- a los involucrados? y segundo, considerando el éxito del juego, del remake de la película y de Diary of the Dead (la quinta parte en la saga de muertos vivos), ¿no es hora ya de sacar provecho en serio del tema zombie? Hay cerebros para todos. No sé. Yo sólo espero la secuela. Y la película.
Y No Country for Old Men, el notable drama de los hermanitos Cohen (y mi favorita) se llevó finalmente la preciada estatuilla del Tío Oscar. Más allá de las especulaciones, las estadísticas, las injusticias, los favorecidos y las comparaciones con el Festival de Viña (jajajaj, por favor), la transmisión de la 80a entrega de los premios Oscar 2008 fue sencilla, sobria, incluso fome, pero muchísimo mejor y más atractiva que lo que en ese momento transmitía en conjunto TVN con UC-TV.
O sea, prefiero ver al ireemplazable Jon Stewart -genial anfitrión de la velada celebrada como siempre en el Kodak Theatre de Hollywood- echando la talla con su iPhone ("¡en esta pantallita se aprecia la cinematografía de Lawrence de Arabia!", ironizaba) o jugando Wii, que ver a Marco Antonio Solis (¡¿¡dos horas y media?!?) o a esa titánica fomedad que fue el Profesor Salomón y su cajarito Tutu-Tutu.
Perdón, ¿Stewart jugando Wii? Tal cual, como se aprecia en la foto. Todo sucedió a la vuelta de un corte comercial en donde se veía al conductor de The Daily Show jugando Wii Sports en una pantalla gigante con una chica que no alcancé a reconocer. Eso sí que es propaganda. Me encantaría saber cuál fue el arreglo ahí. Mal que mal, hubo una audiencia de algo así como mil millones de personas. ¿O fue simplemente una respuesta al sentimiento popular? Hmmm…
Antes de que uno pueda decir "Crytek!", Far Cry, la películade Uwe Boll basado en el popular juego de sus coterráneos germanos, y que no hace mucho comentábamos, ha visto la luz. El trailer al menos. Y es exactamente lo que uno podría esperar de una cinta de Uwe Boll: actuaciones paupérrimas, explosiones sin sentido y un humor que da un poco de pena. Además, claro, de mancillar esa linda comunión entre cine y videojuegos que hasta ahora tan pocos resultados ha dado.En fin.
Sí hay que reconocer que al menos el tipo -en los escasos dos minutos que dura el trailer- logra generar comentarios del tipo "sí, igual se parece y es como la historia del juego". Aunque la historia sea originalmente de dos páginas. También fue divertido (aunque a un nivel más bien camp) ver a gente como Udo Kier (lógicamente como el villano, el nefasto Dr. Krieger) o a Michael Paré dentro del reparto, gente que me imaginaba estaba de vacaciones permamentes en el Triángulo de la Bermudas.
Como sea, la película se estrenaría en cines este año. Boll no para. Estrenó hace un par de meses Dungeon Siege: A Knight’s Tale con el gran Jason Statham a la cabeza (¡que necesitado de dinero!) y próximamente estrenaría Postal. Dios, danos tu fortaleza…
Muchos deben saber que Sylvester Stallone está de vuelta. O algo así. El año pasado sorprendió de buena gana con una nueva versión del desgastado Rocky donde, para mi gusto, salió bien parado. Dentro de lo que se podía, claro está. Stallone, que es un hueso duro de roer, quiere seguir cabalgando la nostalgia de sus años mozos y existosos en la ochentera América republicana de Ronald Reagan. Entonces, qué mejor que reflotar a su querido y probablemente más popular personaje: Rambo.
La película se viene anunciado hace meses y finalmente será estrenada oficialmente en los EE.UU. la próxima semana. Y ya tiene el dudoso récord de contar con la mayor cantidad de muertes en una película: 237. Prácticamente una cada tres minutos. El mismo Stallone ha descrito esta nueva aventura como Más Allá de Rangoon, pero con lanzacohetes. Ok.
El gran detalle de este póster promocional de la película -por si todavía no se han fijado- es que uno de los llamados, del Arizona Daily Star, ¡compara la película con el Call of Duty 4! Siendo que la película está ambientada en Birmania, poco y nada tiene que ver con el juego. Aparte que Rambo es solo. Pero nunca antes había visto una comparación de este tipo y está claro que el público fanático del Call of Duty 4 eventualmente podría ser el mismo que el de Rambo. Al menos, cuenten conmigo. Bien astuto el periodista… (vía Joystiq)
Sí, señoras y señores, ya está en kioskos la tercera edición de vuestra revista favorita, Cerouno. Debo decir que de a poco el pasquín ha ido agarrando vuelo sostenidamente, lo que obviamente me tiene muy contento. Pero si incluso algunos de los lectores de este humirde blog se han suscrito. Gracias chiquillos por poner el pan sobre mi mesa. Se agradece. En serio.
Como pueden ver, el galán de la portada, que emula a Bruce Springsteen en alguna foto de sus primeros discos (Born to Run? La verdad es que fue idea de la Directora de Arte), trae consigo la guitarra del Guitar Hero. Porque ese juego, junto con el Rock Band, son los títulos más populares en estos momentos. En lo que a juegos sociales se refierfe, al menos. El gran Nicolás Copano se ofreció para contar el fenómeno desde su punto de vista.
También, otro titán, Francisco Ortega, disectó una de sus películas favoritas, Blade Runner y se mandó un tratado de aquellos, comentando la vasta influencia artística, cyberpunk, cultural y social de la película de Ridley Scott en todo, a 25 años de sus estreno, y a propósito de la reedición de la cinta en un pack de lujo para babear. Además, me di el lujo de hacer un top ten con las mejors películas techies.
También hay harto de internet: el fenómeno Creative Commons y la rentabilidad actual de las punto com; los cambios de formato y el futuro de la industria discográfica, un artículo a propósito del estreno de Hitman (película que finalmente nadie vio), los juegos del mes (Mass Effect, destacado), gadgtes, la novela gamer de Pablo Illanes y mucho, mucho más.
¡Cómprela (o mejor, suscríbase) antes que se agote!
Y vimos Hitman. Fue exactamente lo que esperaba: una película de acción, con un montaje y un ritmo acorde a la escuela actual de películas de este tipo (desde el nuevo James Bond a La Supremacía Bourne), con exóticos escenarios europeos (siempre un agrado) y una chiquilla que se roba la película. Es decir, la película es correcta, cliché a rabiar, pero funciona como un buen pasatiempo de fin de semana. Pero nada más. Tampoco hay que pedirle peras al olmo.
Pero sí hay que pedirle rigurosidad con su fuente original. Y en ese sentido, el juego cumple. El famoso Agente 47 está bien. Timothy Olyphant está digno, pero tiene cara de mozuelo. El Hitman original -el de las carátulas al menos- es más avejentado y duro. Los asesinatos, a diferencia de la mayoría en el juego, son a punta de balazos. Pero se perdona. Quien se arranca con los tarros es la exquisita Olga Kurylenko. Tanto así, que ya fue fichada para la próxima cinta de James Bond. Es decir, se va a repteir el plato. Claro que en vez del calvo Olyphant, tendrá a Daniel Craig. Que en mis libros es un poco más cool.
¿Referencias al juego? Escasas y breves. Aparte de que la película abre con el tradicional Ave María, se puede apreciar el mismísimo juego en acción. Por escasísimos segundos. Cerca de la mitad de la cinta, durante una pelea con nuestro héroe, los tipos caen a un departamento a través de una ventana. Dentro, hay dos chicos jugando Hitman. Pero no hay un guiño ni nada con los personajes, que están muy ocupados agarrándose a coscachos, muy seriamente. Y eso sería. Definitivamente, faltó algo de humor en la mezcla.
Dudo que la película dure mucho en cartelera. De hecho, en los EE.UU. tuvo una pasada bastante paupérrima, tanto en crítica como en taquilla. Al final, Hitman será una más de las adaptaciones de juegos a la pantalla grande. Y nada más. Que venga la siguiente…
¡Feliz año para todos! Ojalá que el 2008 sea bueno, próspero y todo eso.
¿Qué hicieron? Yo me fui a la playa y exactamente a las 12:03 del 2008, hubo un corte de luz que se alargó durante toda la noche. Nice. Y más allá de beber, abrazarse y bailar a medias (con luz de celulares y reproductores de iPod cargados vía USB), ir a la playa y comer mariscos, me dediqué a mis queridos gadgets.
Primero, proveché de ver en el iPhone la primera temporada completa de Spaced, un sitcom inglés muy divertido que hace mucho tiempo quería ver, y que además tiene la gracia de haber sido realizado por el mismo equipo de esa soberbia película que se llama Shaun of the Dead.
Más allá de recomendar esa película (que es una de mis favoritas de todos los tiempos), porque de verdad es una obra maestra que funciona en demasiados niveles, la gracia es que este equipo de ingleses -básicamente Simon Pegg, Nick Frost (actores) y Edgar Wright, director-, son fanáticos de los videojuegos y los consideran una gran influncia a la hora de hacer cine. Lo han dicho públicamente y en Shawn of the Dead y Hot Fuzz, la segunda película hecha por el team, lo demostraron en varias escenas y diálogos.
You’ve got red on you:El Despertar de los Zombies – La Comedia. Así está disponible en nuestro país Shaun of the Dead, cinta romántica que todos deberían ver. Al menos una vez en la vida.
El caso es que Spaced -del que pueden ver el primer capítulo completo por aquí y más info, acá-, con sólo dos temporadas emitidas entre 1999 y el 2001, se transformó inmediatamente en una serie de culto en Inglaterra. Pero pasó que como el equipo se dedicó a hacer películas, una tercera temporada quedó en el limbo… y al parecer, las posibilidades de una tercera temporada no están a la vista ("estamos muy viejos ya", dicen). Pero sí se rumorea que se hará un remake gringo vía Fox para el 2008. Pero claro, sin el equipo original detrás. Como pasó también con The Office (se viene la versión chilensis!).
El punto es que los videojuegos también están presentes acá. En varios capítulos y de distinta manera. En el fondo: como el pasatiempo favorito del suscrito es aplicado a la cultura pop televisiva con buenos resultados. Me encanta. ¡Grande!
Por ejemplo, en Spaced, Tim (Pegg) es un dibujante de comics que se la pasa pegado a la tele jugando PlayStation. Y juega Resident Evil, Tomb Raider, lo que venga. Y no sólo juega de fondo. Generalmente la historia, los diálogos o las tallas tienen que ver efectivamente con el hecho que Tim está con el control en la mano y con cara de embobado (como uno no más). Las referencias son múltiples. Y divertidas.
Segundo, me la pasé jugando Geometry Wars y Call of Duty 4 en el Nintendo DS, que sigue vendiendo como loco. El Geometry Wars es fabuloso: adictivo, cool, inmersivo, etc. El CoD4, en cambio, en el DS sólo salva. Sobre todo si después lo juegas en la Xbox y te das cuenta de las gigantescas diferencias entre uno y otro (no así con el Geometry Wars). Pero salva. Bastante. Por un rato.
Colours exploding in your mind: Para siempre el juego más trippy de la vida, el Geometry Wars es una adicción que se basa en la simpleza de su jugabilidad. Tal como lo hiciera hace 25 años el Robotron.
IN OTHER NEWS:
MÁS Y MÁS LISTAS DE FIN DE AÑO: ¿Es necesario explicar por qué las listas de fin de año son tan entretenidas, útiles (si uno vivió escondido en una cueva todo el año), concisas y hasta polémicas? No. Mejor leerlas, ver si se está de acuerdo y postear al respecto. En la discusión está el progreso (saaa!). A saber:
La recolección de lo más importante y trascendente del 2007, según los muchachos de BotónTurbo y de GamerCafe. Made in Chile.
El divertido top 10 con los mejores juegos del año según Eurogamer.
Lo más prometedor y decepcionante, según The Guardian.
Los mejores juegos indie del año, según GameTunnel.
Mr. T JUEGA WARCRAFT: ¿Quién lo diría? El mismísimo Mr. T -conocido mundialmente como Clubber Lang en Rocky III y principalmente como el malgenio Mario Baraccus en Los Magníficos– ahora es un spokesman para el popular World of Warcraft. Ver para creer. O cómo nos cambia la vida (¡Cállate, tonto!)
Fin de año, hora de recuentos. Es lo que hacen todos. Me incluyo. Además, ya saben, me encantan las listas. Además de incluir no a los mejores juegos del año, sino que a los que más me gustaron (a pesar de que me faltaron varios por probar), los que más disfruté o con los que más me quedé pegado. Incluyo además otras categorías que me gustan, porsiaca.
Obviamente, todos están invitados a opinar sobre sus favoritos del 2007. Así que sin más preámbulos, vaya con el best of 2007 de Bola Extra:
Los juegos que más me gustaron el 2007:
Bioshock (Xbox 360)
The Orange Box (Xbox 360)
God of War II (PlayStation 2)
The Legend of Zelda: Phantom Hourglass (Nintendo DS)
Earth Defense Force 2017 (Xbox 360)
Call of Duty 4 (Xbox 360)
Crysis (PC)
World in Conflict (PC)
Halo (Xbox 360)
Geometry Wars: Galaxies (Nintendo DS)
Juegos que podrían haber estado en la lista (si los hubiera jugado):
Rock Band
Super Mario Galaxy
Metroid Prime: Corruption
Ratchet & Clank: Tools of Destruction
Uncharted: Drake’s Fortune
PELÍCULAS 2007: 1.) Ligeramente Embarazada (Knocked Up, Judd Apatow) 2.) Los Niños del Hombre (Children of Men, Alfonso Cuarón) 3.) Ratatouille (Idem, Brad Bird) 4.) 28 Semanas Después (28 Weeks Later, Juan Carlos Fresnadillo) 5.) La Vida Me Mata (Idem, Sebastián Silva) 6.) 300 (Idem, Zack Snyder) 7.) La Huida (Shoot’em Up, Michael Davies) 8.) La Vida de los Otros (Das Leben Der Anderer, Florian Henckel von Donnersmarck) 9.) Death Proof (Idem, Quentin Tarantino) 10.) American Gangster (Idem, Ridley Scott)
DESFILE EN HONOR A MARIO: INCREIBLE PERO CIERTO: A través de Nerdorama me entero que en la ciudad de Talcahuano se ha realizado un desfile, onda con carros alegóricos y disfraces, en honor a Mario y a los monos de Nintendo. Hay que verlo para creerlo.
PERO CÓMO NO, ¡LISTAS DE FIN DE AÑO!: Para que se entretengan y, si quieren, saquen sus propias conclusiones: la lista de las 20 decepciones del año, según el blog de juegos de la Wired; los deseos navideños del staff de 1Up; los juegos mejor evaluados según Metacritic; las 20 mejores (más bien interesantes) noticias sobre la industria de los videojuegos, según GameDaily; otra de GameDaily, con los mejores regalos navideños de los últimos 30 años; los peores juegos del años, segun ScrewAttack (con videos, yo me quedo con el de los 4 Fantásticos: Rise of the Silver Surfer, qué basura de juego); los íconos gamers el 2007, según los cabros de Destructoid; los juegos del año, según la revista Time; los mejores juegos para móbiles y celulares, según Pocket Gamer; los mejores desarolladores del año, según Gamasutra y, finalmente, los mejores freewares para bajar del año, según GameSetWatch. Eso, harta lectura. Que le aproveche.
DESEOS PARA EL 2008: Finalmente, y de parte de Simon Cox, VP de Contenidos del portal 1Up, un deseo para el próximo año al que me adhiero en un 100%:
Simon Cox:
"…is no more boss fights. I’ve lost track of the number of times I’ve put down the controller after my tenth attempt to beat a fifteen-legged alien from planet Impossible, never to pick it up again for that game. Metroid Prime, as awesome as you are, I’m looking at you. Resident Evil 4, I’m also looking at you. Uncharted, I’m eying you suspiciously. If you can’t pace your game organically, you don’t belong in modern game development, you belong in an arcade circa 1985."