El otro día, Microsoft me invitó a probar el Lost Odyssey, la nueva intentona -junto al ok Kingdom of Fire: Circle of Doom-, para conquistar el mercado japonés. O animé, que, me insisten, es un gran tema de fanatismo con la mayoría de los gamers chilenos. Lo creo. Es cosa de ver los matinales, noticieros, talk shows para ver cómo usan y abusan de los Pokemones y otras tribus urbanas.
Porque lo japonés pega. Siempre pegó, más bien. Antes era a un nivel más udnerground y/o de culto (cómo olvidar los vhs de Akirao de Jet Marte). El detalle es que ahora la cultura pokemona -cosa de ver de dónde sacan el nombre- finalmente traspasó la barrera y ha emergido al mainstream. Si hasta mi mamá ya entiende de qué se trata la cosa.
Y si bien el animé en general me gusta, no me considero un fanático recalcitrante. Rayé con Mazinger Z, Robotechy El Gato Cósmico en su momento, pero ahora, con la edad, supongo que la cosa no me atrae tanto más allá de apreciarlo como un fenómeno sociocultural más. Es por eso que, en vez (y gracias a una sutil invitación de reojo), preferí probar al convidado de piedra de la ocasión: el Scene It?
Algo había adelantado hace un tiempo. Finalmente pude probarlo. ¿Impresiones? Es básicamente lo mismo que el juego de mesa -mismos clips, preguntas, etc-, pero con una mayor cantidad de pruebas, no siempre demasiado entretenidos y claro, que todo es activado por los controles espeicales dedicados que se incluyen con el juego. Aclaremos: el Scene It? es un party game y debe ser tomado en cuenta como tal. Es decir, existe para jugarlo con un grupo de amigos, independiente de que sean cinéfilos o no, y eso es una experiencia divertida y sumamente entretenida.
El pequeño gran detalle es que el juego viene en inglés y claro, para la mayoría, eso puede ser una gran barrera. Sobre todo por los títulos originales de las películas, los juegos de palabras, etc. Pero hay un posibilidad: Microsoft Chile estaría dispuesta a traer el juego en español. La pregunta del millón es entonces: ¿estarías dispuesto a comprar el juego? ¿O el mercado chileno sólo quiere shooters, juegos de pelea y de rol con influencia nipona? Esa es la duda. Por mi parte, yo me anoto feliz con el Scene It?Leer más
Ayer pasé por el Aventura Center que está en el Mall Portal La Dehesa, posom. Siempre entro de vez en cuando a estas nuevas versiones de salas de arcade para ver qué tienen y que tan out estoy. Pero no me sorprendí demasiado: Los Dance Dance Revolution siguen siendo las máquinas más populares, mientras que las hileras de videos clásicos –desde el Pac-Man hasta shmups varios– y los shooters tipo House of the Dead o Time Crisis, estaban pelados. Consignemos que la mayoría asistente eran cabros muy chicos, junto con sus mamás, seguramente como aperitivo para el día del niño.
El momento emotivo de la velada vino algunos momentos después, justo antes de que sacara la (poco agraciada) foto que arriba adorna este post (sorry folks, la saqué con la cámara del celular). Pasó que la mujer inserta la ficha en el Demolition Man y el cabro chico comienza a apretar los flippers como si no hubiera un mañana. Yo creo que incluso apenas veía la bola. Pero lo estaba pasando mejor que chancho en el barro. Y claro, me acordé de mí… hace 30 años ¡30 años! Uf. Feliz día del niño.
En la semana, tuve una cuasi revelación con un karaoke. Yep, la verdad es que nunca había tomado en serio este tipo de juegos -verdaderas sagas de canto, más bien– como el SingStar o el Karaoke Revolution. Es cierto, a la larga son todos iguales y lo único que varía son la selección de canciones y los "fondos", mientras los monos cantan. Pero eso pasa a ser prácticamente un detalle considerando las toneladas de diversión que se puede tener. Mejor que cualquier party game. Mejor, incluso, que el mismísimo Guitar Hero.
Cantando por un sueño: no hay nada más cómico que escuchar a tus amigos cantar creyéndose el cuento, después de unos copetes. Las duplas son inigualables. Las risas, garantizadas.
Desde la creación de los personajes, que puedan alcanzar un hilaranate, caricaturesco y hasta asombroso parecido con los jugadores reales hasta la selección de canciones -para todos los gustos- y la dinámica misma, que de verdad te "ayuda" a que cantes mejor a como lo haces en la ducha. Lamentablemente, la gente con la que jugué es aficionada al canto, así que me dieron la gorda en el modo más difícil, eso sí. Pero de que lo pasé bien, lo pasé bien (cantando "Uptown Girl", de Billy Joel). Ideal para jugar con amigos y reventarse de la risa.
Luego, durante el fin de semana, bajé el demo de The Darkness, el nuevo fps de los creadores del Riddick. Está bien, quedé con las ganas de más, pero lo encontré un poco confuso. Aunque sí, era sólo el demo. Además, es otro juego más que te exige tener una tele en alta definición para poder LEER lo que sale en la pantalla. ¿Qué onda? La dinámica buena, fluida, rápida. Buenas cinemáticas también (la intro es de las mejorcitas que me ha tocado ver últimamente), la voz de Mike Patton y una cuota de violencia importante, de esa que te hace abrir los ojos y reirte nervioso. Como pasó con el The Punisher, hasta ahora creo que el juego más violento que he tenido el, um, placer de jugar.
Usaron mi cabeza como revólver: Ni guarenes ni Philips, estos son los darklings de The Darkness, que ayudan al protagonista a despachar a los patos malos. Violentamente.
En Xbox Live Arcade bajé el viejo y querido Contra, que tantas fichas me tragó (en esos días, junto también al Cabal), pero encontré esta nueva “versión” bastante insípida. De hecho, parecía la versión para NES, antes que la de arcade. Pero igual me entretuve un rato. Además, bajé también el Marathon 2: Durandal, un fps rarísimo hecho por Bungie –cómo no, los mismos de la saga Halo– el año ’95 que la verdad, lucía demasiado arcaico (onda el primer Doom), excepto por la mobilidad del jugador, que era muy extraña. Rara. ¿Y con qué me encuentro el día de hoy? Con esto. Así que tengan la bacinica a mano si deciden jugar. Yo lo encontré demasiado raro y finalmente lo boté.
Y antes de escribir esto, me pegué una sesión de GigaWing, magnífico shmup del ’99. ¿Puntaje? 33.253.241.750. Y eso que sólo llegué al boss de la segunda etapa…
IN OTHER NEWS:
Está la divertida entrevista a Bob Hoskins en Super Mario Bros. donde básicamente dice que rodar esa película fue la experiencia más apestosa de su carrera. JA! Pero la entrevista que pillé que realmente quería destacar es la que le hizo uno de los chicos de Destructoid al mismísimo Hurley, de Lost, que es interpretado por nuestro compatriota (y conocido gamer), Jorge Reyes. Obviamente, hablan sobre el juego basado en la serie, que saldría a la calle en febrero del 2008. ¿Y la cuarta temporada? Pues sale al aire el mismo mes. How convenient.
Al fin el PlayStation 3 logró superar la barrera del millón de unidades vendidas en Japón. Ya era hora. Según reportes, para el mes de julio, fue el juego Hot Shots Golf 5 lo que ayudó a la ventas durante las últimas semanas. Pero el juego más vendido, eso sí, fue -oh sorpresa- el Mario Party 8, para la Wii.
En la QuakeCon 2007, que como todos los años se celebra en Dallas, Texas (evento que es basicamente un mega tarreo, y el más grande en EE.UU.), id mostró al fin su esperado nuevo proyecto (el último fue justamente el Quake… en 1996). Se llama Rage, es un fps (bah!) y se ve más o menos así. Is that cool or what?
La franquicia del Dead or Alive es vieja. Y, se supone, popular. La saga comenzó en las salas de flippers como un aracde por allá poor 1996, como un juego pelea ‘one-on-one‘ al estilo Mortal Kombat, Tekken o Street Fighter que incluso tiene hasta un par de películas inspiradas en el juego (una de Takashi Miike, y otra más nueva y más hollywoodense). Desde entonces, ha habido varias secuelas y juegos basados en ese título original. Como éste, que la verdad no tiene mucho que ver.
Este título (que tiene el apellido “Xtreme”) es una variación que básicamente sitúa al jugador en un resort playero. El detalle es que los personajes del juego son puras chicas veinteañeras de origen multicultural que gozan de un esculpido físico y una voluptuosidad que dejaría pálida a cualquier de las argentinas festivaleras de por acá.
El juego y la historia en sí son bastante freak, como buen título de origen japonés. Mezcla de ‘party game’ (es decir, mini juegos) con algún The Sims, el objetivo del juego es pasarlo lo mejor posible en el paradisíaco y tropical resort playero de Zack Island. Eliges a una de las chicas y listo: puedes hacer lo que quieras durante el día, ya sea tomar sol en la playa o en la piscina, forjar amistades, ir de compras, jugar un partido de voleyball, andar en motolanchas y hacer carreras e ir al casino, además de hacer amigas en el lugar, entre muchas otras actividades que más allá de cautivar principalmente al público masculino por el nivel de detalle de los escenarios y particularmente de las chicas, el juego no ofrece mayores sobresaltos.
Visto de otra manera: gran asombro por la capacidad gráfica, desilusión porlo superficial del juego en sí. Al final, DOA es un título más para mirar que para jugar. Si tan sólo el stock de trajes de baño de las chicas es para quedar boquiabierto, y para qué hablar del ululante movimiento de sus pechos. ¿Juego voyerista? Y por qué no.
A mo-ver el coolo: créanlo o no, uno de los mini juegos del DOA es una pelea de potazos en medio de una piscina. Uf.
Todo lo anterior, adornado con una banda sonora extremadamente veraniega, happy y playera que incluye a gente como Big Mountain y Hilary Duff transforman a DOA Extreme 2 en una divertida –aunque breve– experiencia voyerista digital o en el juego más gratuito de la historia.
El juego obtuvo una claidfifacion de 53 en Metacritic. Ninguna sorpresa. Y la página oficial de la serie está por acá. Finalmente, como regalito, el trailer del juego (muy recomendado) que resume el carácter del jueguito. Y si el fanatismo se vuelve obsesión, acá hay un foro que también le puede gustar a los más cochinones.
Microsoft ha tenido la gentileza de enviarme tres nuevos títulos: el Fusion Frenzy 2, el freakyDead of Alive Xtreme 2 y, personalmente, uno que hace rato que quería probar, el Lost Planet: Extreme Condition. Los tres juegos muy distintos en que me adentraré más delante en los próximos posts. Pero igual, primeras impresiones:
El Fusion Frenzy es un compilado de mini games. Es decir, es parte de ese naciente y cuasi adictivo subgénero denominado ‘party games’ (como el Mario Party, por ejemplo). A mi me gustan. Me entretienen y entiendo el concepto considerando a quienes nacieron con el control remoto en la mano –te aburres, pasas al siguiente jueguito de una–, pero esto es inicialmente latero. El setting del juego, una especie de American Gladiators espacial, es burdo, fome y lento entre los jueguitos. Así que por ahora, en capilla.
El Dead or Alive 2 es una de esas locuras japonesas hipersexualizadas, como siempre sucede. Obviamente no es tan al chancho como el Sexy Beach, pero me atervería a decir que es el juego más, um, "sexy", que me ha tocado jugar. Tampoco quisiera adentrarme tanto en detalles (más adelante sí lo haré, créanlo), pero el juego –mezcla de mini games playeros con un sim ambientado en un resort caribeño y pobaldo por núbiles señoritas en diminutos bikinis–, es más para mirar que para jugar. Sobre todo considerando la increiblemente inverosímil y caricaturesca voluptuosidad y carga erótica de sus protagonistas. Dios santo. Si incluso se han hecho chistes al respecto! Toda una curiosidad voyerista que incluso ha tenido hasta su propia adaptación en cine (!).
Finalmente, el plato fuerte (y por cierto, el más sabroso) se lo lleva el Lost Planet. Obvio. Un sólido shooter diseñado por Capcom que, claro, si bien no revoluciona nada, entrega fácilmente horas y horas de juego sin parar gracias a una historia sencilla, armas demasiado pulentas y bien diseñados escenarios cubiertos de nieve y hielo.
Además de las explosiones, que son notablemente exuberantes y vistosas. Lógicamente fue el juego que me dejó pegado durante todo el fin de semana, y logré avanzar hasta el sexto capítulo (de diez). Muy bueno. Pero en este momento, los Oscar tienen prioridad.
In other news:
A propósito de películas basadas en videojuegos, una de los nuevos proyectos que se ha anunciado es la adaptación de la clásica saga del Prince of Persia. ¿Recuerdas la primera vez que lo jugaste? Ja. Yo sí. Específicamente, la película se basaría en el capítulo Sands of Time, que fuera lanzado con gran éxito por Ubisoft a fines del 2003. No hay mayores detalles acerca del rodaje (el sitio en IMDB dice "still in acvtive development"), pero sí se consigna lo siguiente: que la está produciendo nada menos que Jerry "Armaggedon" Bruckheimer, que Jordan Mechner -creador de la saga- está participando en la historia, que se estrenaría el 2008 y que el Príncipe sería encarnado por un tal Charlie Clausen que, al parecer, es famoso en su natal Australia. Será pues.
Otro personaje clásico que vuelve (un poco a la fuerza, para mi gusto) es Lara Croft. La curvilínea exploradora británica de los pechos voluptuosos volverá a las consolas con Tomb Raider: Anniversary, un nuevo título de la saga creada por Eidos que a fines del año pasado celebró una década (¿10 años ya?) de vida y editó el más bien fomeque Tomb Raider Legends. Cheers, Lara. Acá hay un video donde se aprecia el nuevo juego. Ho-hum.
Finalmente, debo decir que se me cayó Barack Obama. El interesantísimo sitio Game Politicsconsignó un reciente discurso del senador por Illionois y carismático candidato demócrata en Texas donde hizo un llamado a los jóvenes a que"Es tiempo para que apaguen la televisión y dejen de jugar GameBoy… Tenemos trabajo que hacer". Lo que molesta no es sólo que Obama menosprecie los videojuegos, sino que el tipo se quedó pegado en los 90s: Mr. Obama, para su información, hace rato que el GameBoy es una cosa del pasado. Diga "PSP" o "DS" al menos. Pfff…