No es una tierna alegoría geronto-onanista. En vez, el título es más bien literal, porque así reza la nota de La Nación publicada ayer miércoles sobre el positivo uso de videojuegos en tatitas de la tercera edad.
Puede que la nota esté llegando un poco tarde tras el boom del Wii y los juegos casuales en los abuelitos, de acuerdo, pero eso no le quita mérito a la nota. Sobre todo considerando lo poco que se le da al tema en estos medios.
Ojalá que mis papás hayan leído la nota y entiendan hacia dónde va la micro. Links y comentarios, después del salto…
