Confieso que no soy de los que juegan habitualmente en línea. De hecho, no tengo suscripción a Xbox Live, más allá de que en algunas ocasiones esté dentro del sistema gracias a esas ‘promociones’ de 48 horas. Ahí sí aprovecho, principalmente, de jugar en línea. Aunque respecto a la experiencia, tengo sentimientos encontrados.
Por favor, que no se me malinterprete: encuentro fascinante el mundo multiplayer en línea. Pero siento que la jerarquía para alguien que no tiene mayor experiencia y las partidas en las que uno cae muchas veces son injustas.
Puede que esto me haga ser un gamer no hardcore. De más. Pero no importa. Siempre he pensado que la idea, al final, es pasarlo bien. Mejor pegarse el salto, donde me explayo un poco más al respecto…