Este es el post light de la semana. Ayer viernes tuve que ver (no exactamente por mi decisión) Locura de Amor en Las Vegas, mediocre comedia romántica que estrenaron hace unos días y que trata de exprimirle química a Ashton Kutcher y Cameron Díaz, la pareja protagonica.
La película es fome y altamente predecible, pero como siempre sucede con este género, es altamente probable que a las chicas les guste. Mal que mal, Cameron Díaz sigue viéndose como una barbie y Kutchner mantiene ese encanto bobalicón que lo catapultó a la fama con That 70s Show, la serie de bromas Punk’d que transmite MTV y, cómo no, a los brazos de la eternamente rica Demi Moore.
¿A qué viene esto? Sólo un detalle: el personaje de Kutchner es un solterón empredernido y como buen departamento de soltero que tiene y que se precie, el tipo tenía una Wii (en la que jugaba y se sacaba la cresta con el Wii Sports, jojojo) y nada menos que un flipper electromecánico, circa 1960, que no alcancé a identificar. Eso.
Es sólo un detalle. De cómo los videojuegos siguen siendo parte importante y reconocible a través de uno de los medios de entretención más masivos y transversales que existen: el cine.
En una noticia que no es mucha novedad, Bruce Willis (cuya foto se refiere a su debut discográfico, The Return of Bruno, de 1988), al que cada vez le cuesta más pillar películas para protagonizar, anunció que sí, estaría interesado en ser parte de la dupla del Kane & Lynch, juego que a pesar de todo la polémica que tuvo al momento de su lanzamiento y de las mediocres críticas, sí fue del agrado de este redactor, y que será próximamente adaptada a la pantalla grande. De hecho, las especulaciones volaron inmediatamente a los pocos días del estreno del juego.
El proyecto está recién en pañales. Hay un director ya atachado al proyecto (el desconocido Simon Crane, que según veo, se forjó dirigiendo segunda unidad en cintas como Tomb Raider, Troya y Jumper –o sea, algo de experiencia tiene) y un guionista, un tal Kyle Ward.
La no novedad radica en que el personaje de Kane siempre fue pensado en Bruce Willis. El mono hasta se parece un poco. Mientras, Lynch perfectamente podría ser personificado por Billy Bob Thornton, con quien Willis hizo dupla en la exitosa Armageddon y en la semi exitosa Vida Bandida. Thornton no ha dicho nada aún, pero tampoco sorprendería demasiado si lo hiciera. Cosas de Hollywood. Como alternativa, yo también me sumo a la idea de de este blog español, que propone que el gran Santiago Segura haga el papel del James Lynch.
A mi me parece perfecto.Lo que sí es noticia es el anuncio, según cita Variety, que Leo DiCaprio estaría muy interesado en participar en un biopic que relate la vida del ¿conocido? Nolan Bushnell, leyenda de la industria por ser el fabricante del mítico Atari 2600 y, al final, generador de todo el boom que tuvo la marca en los primeros ochentas (además de tambén ser el fundador de los Chuck E. Cheese) y considerado uno de los 50 gringos que cambió Nortéamerica, según la revista Newsweek.
I’m the king of the world!: Bushnell de seguro se debió haber sentido así. Mal que mal, el tipo es el papá del Atari y los Chuck E. Cheese.
La evangelización a veces resulta. Mi buen amigo Francisco Ortega siempre asumió el rol actual de los videojuegos en la cultura pop, pero al final del día se negaba a creer. O a tener una consola. O por último ir a mi casa para que viera lo que se estaba perdiendo. Finalmente ha logrado abrir los ojos. El otro día me dijo "Alaluf, recomiéndame una consola". Y hoy viernes 30, en el suplemento Wikén, el cabro escribió al respecto como sólo él sabe hacerlo. Imperdible.
A continaución va el texto íntegro de su columna. El texto original lo pueden encontrar en la página de blogs de El Mercurio o en su blog personal. Como sea, está muy bueno y muy recomendable. Especialmente para todos aquellos allá afuera que aún se niegan a creer.
GENERACIÓN CONSOLA, por Francisco Ortega¿Cuándo cambiaron los videojuegos? Cuando la industria entendió que en lugar de ser una versión con mejores gráficas de lo iniciado en 1972 con la Oddisey de Magnavox, debían apuntar a convertirse en el cine comercial del siglo XXI. Convertir al videojuego en una experiencia completa, una nueva forma de contar una historia en la que el jugador, más que el tipo tras la consola, es protagonista de lo que tiene en frente. Neal Stephenson, en Snow Crash, la novela que sepultó el cyberpunk en 1992 (y que inspiró desde Matrix a Second Life y Facebook) hablaba del "metaverso", una interfaz tan perfecta que cualquier hijo de vecino podía ser protagonista de la historia o del juego que quisiera inventarse. Ciencia ficción o premonición de lo que sucede hoy en un gran porcentaje de casas con adolescentes o en departamentos de solteros con poder adquisitivo.
Es cosa de hacer un vuelo de reconocimiento. En 1998, la Playstation estaba relegada al dormitorio de los niños. Diez años después, la Wii se tomó el living y se convirtió en un electrodoméstico más, en un sello generacional. Los grupos familiares que se formen de aquí a los próximos años van a tener el ítem consola en un lugar tan fundamental como fue la televisión para sus padres. Una anécdota curiosa: la palabra Wii se repite hoy en las listas de novios de las grandes tiendas, más que DVD, lavadora o equipo de sonido. El videojuego ya no es nerd, ni geek. Ya no está reservado a los espinilludos. El videojuego ganó la guerra, el respeto y se tomó el nuevo siglo. No es un detalle que revistas de espectáculos y cultura como Variety y Entertainment Weekly hayan incluido la categoría "VG" entre sus secciones y que hoy el papel del crítico de videojuegos tenga en diarios como The New York Times o el Chicago Tribune, más espacio que el comentarista de cine.
Lo escribió el ya citado Neal Stephenson en The New Yorker hace un par de meses: el futuro de la narrativa está en las consolas. Y no se refería a las malogradas adaptaciones fílmicas de productos de consolas. O a los cómics que llevan a viñetas los mundos de Metal Gear Solid. O la cada vez más prolífica industria de best sellers, que mediante el "spin off" de algunos de los juegos más populares están haciendo que una inmensa mayoría de quinceañeros que jamás se habían despegado de su consola estén entrando a su librería más cercana. A lo que apuntaba el autor de La Era del Diamante, es al modo en que los videojuegos van a cambiar la estética del relato. De aquí a unos cuantos años, en lugar de decir esto es muy de cómic, o muy punk, la cita va a ser a algún producto desarrollado por los incombustibles nerds multimillonarios de DMA Design. Sólo recordemos lo que sucedió en las críticas de Exterminio, la cinta inglesa de zombis. La historia ya no era "muy George Romero", sino derechamente "muy Resident Evil".
Otra perla: hace un mes que la frase "Grand Theft Auto IV" es la más repetida en medios de difusión de cultura pop. Revistas tan dispersas como Newsweek y Wired le dedicaron la portada; reportajes en los diarios más importantes se inclinaron al que es, por mucho, el gran fenómeno pop de 2008, más que la nueva Batman o el disco de Hannah Montana. Hiperventilación mediática o signo de los tiempos. Un poco de ambos, pero lo cierto es que basta sentarse diez segundos ante el GTA IV para entender muchas cosas; es increíble cómo hoy un videojuego tenga más cojones que todo lo que ha hecho Scorsese después de Buenos Muchachos, Tarantino tras Jackie Brown o incluso Michael Mann luego de Fuego contra Fuego.
Nah, nunca tanto. Pero sí hay algo de cierto en considerar que todo el fabuloso (aunque un tanto agotador) festín visual que es Meteoro: La Película, es justamente producto de que la cinta está de todas maneras dirigidas al público gamer adolescente. Y a la brecha generacional que hay entre medio. En otras palabras, debiera ser el panorama perfecto para que padres e hijos vayan juntos al cine para ver algo que eventualmente a ambos les interesa. Como pasó con la película de los Transformers. La diferencia es que acá, al llegar a casa, papá e hijo pueden jugar Burnout Paradise y emular lo que acabaron de ver.
Aunque seamos justos: la película es bien penca. Sí, logra trasladar todos los elementos del mono original de manera bastante fiel, desde el parecido de los personajes a la música original, las carreras, los chistes, el bien logrado detalle de Racer X, etc. Pero la película es fome y a ratos extremadamente infantil. Está bien que los hermanos Wachowski (a estas alturas, sólo un one-hit wonder con la primera Matrix) quieran cautivar al público adolescente, pero en una película de 135 minutos, creo que se les pasó la mano. A lo mejor por eso no les fue tan bien en taquilla.
Al final, y más allá del tono, la cosa visualmente se parece más a una película de animación Pixar, como bien dijo mi amigo Pancho Ortega. En EE.UU. un puñado de críticos la ensalzó como el futuro (visual, al menos) del cine. Puede ser. Porque las carreras parecían cinemáticas de un juego. Pero en cine. O sea, una vez más los videojuegos dictando tendencias. En ese sentido, bien. Pero cuando se abusa de los famosos efectos CGI, la cosa acaba mal. Como sucedió también en muchas de las escenas de la última Indiana Jones. Las serpientes de Terror a Bordo se veían más reales que las de la Calavera de Cristal.
Más con el tema cine/videojuegos: Según el influyente semanario Variety, ese artesano hollywoodnese de dudosa calidad llamado Brett Ratner, conocido por desopilantes cintas como la saga Una Pareja Explosiva y la última de los X-Men, ha manifestado que los videojuegos la llevan, luego de rodar un par de comercialespara el Guitar Hero, emulando esa clásica escena de Negocios Riesgosos donde Tom Cruise baila esa canción de Bob Seger en calzoncillos y anteojos oscuros: "El negocio de los videojuegos es mucho más excitante que el de las películas hoy en día". Si él lo dice…
Esta está buena. En la imparable máquina de rumores que son las adaptaciones de videojuegos a películas y viceversa, el nuevo chiche por estos días es el anuncio de Gore Verbinski para adaptar a la pantalla grande el gran Bioshock, elegido juego del año por este humilde blog (superando apenas al Call of Duty 4).
Para quienes no les suene el nombre, este es el tipo detrás de La Mexicana (Brad Pitt y Julia Roberts, James Gandolfini), pero principalmente de la taquillera trilogía de Los Piratas del Caribe. O sea, maneja muchos, muchísimo morlacos, además de contar con la bendición de los grandes estudios. Y además, el guión lo está escribiendo John Logan, el mismo de El Aviador. Con esos antecedentes, el rumor se transforma en algo que de verdad podría agarrar vuelo rápidamente.
Bonus track: La nota de AFP complementa con un sabroso "The BioShock movie deal is the latest sign of the growing importance of video games in popular culture." Ja. Toma. (Vía Yahoo! News)
Reconozco que me encanta postear temas de cine/videojuegos. El crossover que se produce me parece muy interesante porque, bueno, ambos temas me apasionan y son de cierta manera dos de los grandes pilares de la industria de la entrtención. Sobre todo, me gusta cuando se producen de manera piola. Discreta. Con detalles sólo para los que saben. Y se piensa: "ah, el tipo que hizo esta película definitivamente tiene un PlayStation en su casa". O algo así.
Como pasó con Crank, gran y entretendia cinta de acción que acá pasó casi inadvertida en cines hace poco más de un año. Protagonizada por el inglés Jason Statham (el mismo de Snatch y El Transportador, y que debió haber sido Hitman), la película trata sobre un asesino a sueldo que despierta y se da cuenta que ha sido envenenado. Y si no se mantiene en movimiento, muere. En otras palabras, el tipo se la pasa casi dos horas buscando golpes de adrenalina y claro, al mafioso que lo envenenó.
Dispara usted o disparo yo: Chev (Statham) pide amablemente que le pongan esa maquina que sale en todas las series de hospitales.
Hasta ahora, nada fuera de lo normal. Pero la diversión comienza ya en los créditos, que son con cameos del Robotron (o un juego Williams de la época) y de cualquier gráfica de jueguito ochentero. Muy bueno. Y corto.
Luego, las referencias abundan: el comienzo en primera persona, la polola de Statham (Amy Smart) cree que el tipo es un programador de videojuegos, la bebida energética que toma Statham se llama…. Rockstar (y más encima tiene la tipografía del Grand Theft Auto: San Andreas). Para rematar, en la secuencia de créditos finales, al final -sorpresa- videojuego ochentero con el protagonista pixelado y todo disparando a mansalva. Y al "morir", aparece una leyenda del tipo "Insert Coin". Son esos pequeños detalles que hacen la vida más llevadera.
La lata es que quizás lo último que se recuerde de él en pantalla sea esa entrevista en Bowling for Columbine, en donde un patético y avejentado Heston deja hablando solo al pobre gordo, cuando lo interroga por ser un tipo por armas. Yo prefiero acordarme de él como Moisés.
Pues bien, a lo nuestro. Este updatees bastante mula, porque no tengo mayores novedades personales que contar en cuanto a juegos. Puede ser que el cierre de la revista (en su quinta edición, con el Winning Eleven en portada) me haya quitado más tiempo del necesario. Pero bueh, así son las cosas de la Visa. Lo que sí, me prguntaba, a propósito de juegos deportivos, ¿juegan ustedes con otros títulos que no sean el Fifa o el W11? ¿Un Madden, por ejemplo? ¿O cualquiera de los de básquetbol, esquí extremo (tipo SSX, que me fascina), hockey (me encantan) o béisbol? ¿O la cosa sólo va por el lado de la pichanga? Es una interrogante que a veces no me deja conciliar el sueño.
Fuera de eso, sigo pegado con el Burnout. Sigo avanzando y sigue siendo un juego visualmente cautivante (y a ratos frustrante). Pero es hora de cambiar el disco.
Mientras tanto, me estoy entreteniendo con el Nintendo DS. He estado jugando Insecticide (fomeque, pero salva) y al imperecedero Mario Kart DS. Nunca falla. Pero lo más divertido ha sido un emulador de Atari 800 XL que le puse y que corre de maravillas y corre todos los clásicos Spy vs. Spy, River Raid, H.E.R.O., Montezuma, Bruce Lee y tdodos los favoritos que pilles. El emulador se llama Pokey DS y vale la pena intentarlo. Sobre todo si pasaste tardes y tardes y noches y más tardes esperando a que cargara la dichosa cassetera…
Bueno, los suertudos que poseen un celular Nokiade los más nuevecitos, onda un N81o un N95, pueden celebrar. La plataforma N-Gage (que no tiene mucho que ver con sus ex modelos) ya está up and running. Tranquiléin John Wayne el resto: próximamente la plataforma va a estar disponible para otros modelos, como el N73. Mientras, armarse de paciencia y leer la (muy positiva) experiencia, vía Gizmología.
Todos contra todos: Esto es fascinante. Uno de mis sitios gamers favoritos es GamesRadar, principalmente porque siempre hacen listas y cosas así. Esta semana el sitio tuve su más alto tráfico, ever, gracias a su semana del odio o Week of Hate, donde daban rienda suelta para que fanboys de uno u otro campo despotricaran en contra de sus consolas "favoritas". Elijan: Nintendo, Xbox o PlayStation, entre muchos otros posteos más. Imperdible. Una verdadera delicia neurótica.
El video del día va para estos tipos que hicieron correr el Quake 3 en un iPhone. Big deal. ¿De qué sirve hacer correr un fps multijugador como el Quake si por mucho acelerómetro que tenga, NO se puede jugar como es debido? Es para puro ostentar…
Así es. Ahora es Harrison Ford el que va modelado como Lego. El anunciado juego multiconsolas que estará basado en la taquillera saga de Indiana Jones de seguro va a seguir la dinámica de la otra saga de LucasArts, Lego Star Wars y se suma a todo un subgénero de cultura pop que además nos va a traer a Batman, en pocas semanas más, a propósito del próximo estreno de The Dark Knight, secuela de Batman Begins.
Además, el mono del látigo y la fedora ha sido portada de la gran revista inglesa Edge en su edición de marzo. Por cierto, además de un compoleto reporte sobre el juego, la publicación trae además atractivos artículos como el actual momento de la Xbox 360 (¿llego ya a su peak?), una interesantísima mesa redonda donde se discute el estado de los actuales juegos de carreras, una apuesta a cómo el LittleBigPlanet podría ser la forma de jugar en el PlayStation 3 y uno de mis temas favoritos: las películas basadas en videojuegos que se vienen a la pantalla grande. La edición está de verdad de lujo.
(Especiales gracias a mi hermana que gentilmente trajo la revista desde Irlanda)
Se sabe, el mundo ñoño se divide entre Jedis -fanáticos acérrimos de la saga de La Guerra de las Galaxias– y Trekkies -amantes aboslutos de todo lon que sea refrido a Star Trek, Viaje a las Estrellas-. No hay términos medios. Es blanco o negro. Personalmente, me inclino por el bando jedi. Entrar en la discución en este caso no vale la pena; además, existen montones de lugares donde se puede hacer. Acá venimos a hablar de videojuegos, caramba.
Pues bien, ideal para ver después el almuerzo, esta pequeña retrospectiva de cerca de 28 minutos recrea las distintas versiones de la saga Star Wars en la historia de las consolas caseras. Está todo, muy detallado, con un certero análisis (los libretos son muy buenos) y hasta saludables dosis de humor y freakeríos varios. A pito de casi nada, pero muy entretenido.
(Si quedan con ganas de más, el mismo sitio tiene un justo top ten con los mejores juegos basados en la saga)
Sí, el mismísimo Mirageman (de civil, la máscara estaba en la lavadora) me pilló desprevenido, con cara de "villano", y me hizo una inocente llave que casi me despacha al otro mundo (nótese el color violáceo de mi rostro).
Porque claro, Mirageman finalmente ya está en cines y revolucionando a todo el país. Con campaña viral, presencia en Facebook y un potente boca-en-boca, la película lentamente se va ganando el corazón de un país cansado de ver más de lo mismo con las típicas películas chilenas. Es que hacía falta. Y chao no más con la vieja escuela del cine chileno. Más apolillada, imposible. Si no, a quienes hablen en contra, les podría suceder lo que me sucedió a mí…
Pues bien, la excusa para hablar de Mirageman es que, más allá de que la película y el personaje pidan a gritos que sean trasladados al fantástico mundo de los videojuegos, hay varios títulos de justicieros anónimos y no tanto. Los clásicos de pelea. No los one-on-one tipo Street Fighter, Tekken o Mortal Kombat. No, no, no.
Me refiero a los verdaderos beat’em ups. Esos que el personaje avanza etapas entre combos y patadas para rescatar a la chica. Como el Kung-Fu Master o el Double Dragon. Pero hay más, muchos. Así que vayan algunas sugerencias favoritas y personales para que Mirageman practique además combos y patadas virtuales:
No tengo recuerdo de otro título que asuman el contenido básico de un beat’em up. Bueno, mal que mal, fue de los primeros: Un héroe solitario -Thomas- que avanza distintos niveles, con distintos villanos, hasta llegar a la última etapa en donde rescata a su amada, Sylvia. Si bien el juego fue creado con influencias de esa gran cinta con Bruce Lee llamada El Juego de la Muerte, la fuente directa es una comedia de Jackie Chanllamada Wheels on Meals, del mismo año. Mirageman (incluso Kiltro) perfectamente pueden tomar este juego como referencia directa.
Desconocido juego que recuerdo jugar en el Delta 3 de los Dos Caracoles. De hecho, buscando info sólo pillé al mono de Kirby, pero nada que ver. El original en todo caso aplica perfecto: en una urbe seudo futurista, un tipo con calzas y sin polera, dios, ni ley, reparte combos y patadas cual metralleta a los patos malos de rigor.
Probablemente el beat’em up más popular de todos. pero si hasta lo hicieron película con el malo de Temrinator 2. Era un porquería, pero igual. Creo que fue el pimer juego co-op que conocí. Bunas combinaciones de combos y patadas (como el siempre eficaz ‘codazo’), grandes malos (y villanas con látigos!) y el mejor comienzo de un videojuego para la época: los malos le pegan un golpe al estómago a tu chica y se la raptan. Directo al mentón. It’s go time.
Otro co-op de lujo, también conocido como Bad Dudes. Pero Dragon Ninja era más cool. En la historia, había que salvar al Presidente Ronnie (!) de un ejército de ninjas. Recuerdo haberlo terminado el juego junto a un amigo del colegio, en unos flippers de Viña. Creo que nos gastamos unos 6.259 fichas en el proceso. Pero fue una tarde imborrable. A la salida, me creía Van Damme.
El Final Fight es el último beat’em up que jugué harto en los flippers. Me gustaba que uno de los "héroes" era el papá de la mina raptada de rigor (de una originalidad) y el alcalde de la ciudad. Pero también estaban los malos más estrambóticos: desde la mina con mini y esposas a esos clones de Axl Rose que se llamaban… Axl! Acá ya se me confunden todos los de la misma onda: el Streets of Rage, el 64th Street, Captain Commando, etc, etc. Capcom abusó un poquitito de la fórmula al final. Y eso que el Street Fighter ya era furor…
El último gran juego de combos y patadas para mi gusto. Basado en la película de culto de 1979 del mismo nombre dirigida por Walter Hill, este violento y estilizadísimo beat’em up ambientado en el sucio y decadente Manhattan de fines de los 70s debiera ser un remake. O Mirageman contra las variopintas pandillas de la cinta y ambientado en Nueva York. Qué peliculaza sería…
Acabo de terminar de jugar al Soldier of Fortune: Payback. Me demoré menos de una semana. Es un fps genérico, del montón, que ni siquiera se compara con las versiones anteriores del juego (especialmente con la segunda parte, el Double Helix, que hizo noticia hace algunos años por lo gore de sus desmembramientos). Ahora claro, si e spor disparar aras de distinto calibre, tirar grandas, volar autos y barriles y decapitar enemigos a punta de balazos, sí, el juego cumple como pasatiempo de fin de semana.
Voy a perder la cabeza por tu amor: No es un zombie, es simplemente una de las tantas víctimas a la que le volaron la cabeza de un escopetazo. En el juego, es tan común como el pan con mantequilla. Rico, pero mucho, enguata y cansa.
Sí me sorprende el poco esfuerzo a la hora de generar un juego que destaque. No te digo que todos los shooters de ahora ena delante deban ser como el Bioshock o el Call of Duty 4, pero por favor, un poquitito de creatividad. Desarrollemos la historia un poco. Agreguemos algo que no sólo sea correr y disparar (nada de malo con eso, pero al final cansa).
Lo divertido es que este fin de semana también vi Rambo. La nueva. La película es bastante discutible y Stallone se ve como si tuviera retención de líquido, pero sí satisface como cinta de acción y principalmente como ejercicio splatter. Es que es carnaza al chancho. La cantidad de ultraviolencia, chorros de sangre, decapitaciones y desmembramientos es de verdad increible. De hecho, es oficialmente la película que más muertes contiene en pantalla: 236 (ó 2.59 ¡por minuto!). De verdad que es heavy, algo gratuita, y no apta para estómagos sensibles. Nice.
Yo, Adriaaaaan!: La que le espera al soldado birmano es de miedo: un certero machetazo a la yugular. La cabeza sale volando con una fuente de sangre. Queda la grande. La diversión comienza. Es Ram-booo…
Y efectivamente, tiene bastante detalles que le dan similitudes con los actuales fps bélicos. El Philadelphia Inquirer lo dijo: "con su perspectiva en primera persona y su narrativa gun-and-run, ésta es una película para la generación PlayStation." Ja. Quizás no como el Call of Duty 4, como dijo un periodista no hace mucho, pero sí, justamente, con el Soldier of Fortune. Mal que mal, eso es lo que es Rambo: un mercenario bueno para sacar chorros de sangre.
Me gusta, eso sí, el detalle de que la Xbox se consolida como la plataforma favorita para fps. Porque confieso que a pesar de haberle hecho un considerable upgrade de hardware al PC, finalmente me quedo con las consolas para jugar. Lo frustrante del Crysisfue en parte la causa. Porque finalmente, la comodidad y la inmediatez para jugar son fundamentales. Si hasta el mismo Cliffy B -padre del Unreal Tournament y el Gears of War– lo reconoce.
Arena y sol: Sawyer y Michael (que reaparece junto a un crecido Walt en la cuarta temporada), son parte del tutorial de Lost: El Videojuego.
Como sea, durante el fin de semana estuve viendo los primeros cinco capítulos de la cuarta temporada y están de pelos. Tremendos. Gran serie. ¿Y el juego? Nada aún por ahora, excepto este comentario por parte de los chicos de Eurogamer.
IN OTHER NEWS:
Lego y más Lego: A los ya anunciados Indiana Jones y Batman (justificdos por los próximos estrenos cinematográficos), ahora la fiebre Lego-que el pasado 28 de enero cumplió 50 años– se exande y suma… ¿al Halo? Así parece. Según la edición de abril de la revista Electronic Gaming Monthly (EGM para los amigos), ese es el plan de LucasArts, Bungie. Entonces, ¿para cuando podría estar el juego? Lo más probable es que nunca, y aquí viene la tramapa: es una broma del día de los inocentes o el Pez de Abril. Jo, jo, jo, very funny. (vía Joystiq)
Bioshock gana premio al mejor sonido del año: Así de específicos estamos. La ya premiada aventura submarina ahora acaparó las principales categorías de la sexta premiación anual de la Game Audio Network Guild (G.A.N.G. para los amiguetes). El juego se llevó ocho pemios en total, incluyendo audio, música y diálogos. Un aplauso, por favor. Gracias. (vía Gamasutra)
Take-Two se ríe de Electronic Arts: Una de las noticias importantes dentro de la industria esta semana fue la frustrada apuesta hecha por el gigante Electronic Arts -hoy el mayor desarrollador y distribuidor de videojuegs del mundo- para comprar Take-Two, empresa neoyorquina que cuenta con Rockstar y otras desarrolladoras más- y que está a punto de sacar al mercado el que de seguro será el juego del año: el Grand Theft Auto IV.
La oferta de EA fue de $2 mil millones de dólares y Take-Two la rechazó. Es más, incluso se quebraron diciendo que hay otros interesados. Y quedó la crema. Las acciones de Take-Two se dispararon, todos especularon y opinaron, Activision dijo que no le interesaba Take-Two porque son basura, analistas saltaron diciendo que a Rockstar sí le convenía irse a EA, etc. Me encanta cuando la industria se mueve como panal de abejas.
Finalmente, para rematar, un favorito: Conan O’Brien. En su show estuvo hace poco Will Arnet, actor que algunos reconocerán por su papel de Gob en la subvalorada serie de tv Arrested Development, además de ser marido de la simpatiquísima Amy Poehler, de SNL. Pues bien, Arnet le confesó en cámar a Conan su fanatismo por el Call of Duty 4 y cómo juega online con sus amigos. ¡Grande Will!
Seguramente recuerdan -y aún juegan, como yo- al genial Dead Rising ese gran juego abierto diseñado por Capcom con zombies en un mall. Suena familiar, ¿no? Claro, porque la historia le debe algo más que el setting a El Amanecer de los Muertos, la cinta de zombies en un mall dirigida por George A. Romero en 1979. Todo un clásico a estas alturas, que acaba de estrenar la quinta parte de la saga iniciada en 1968 con La Noche de los Muertos Vivientes.
La influencia de la historia del Dead Rising es más que evidente, por mucho que el juego expusiera un cartel al comienzo diciendo que "no tenía nada que ver con la película original, ni con su dirctor". Ok, pero igual uno no dejaba de quedar un pelín incómodo con el plagio, más allá de que el juegosea un sobresaliente hack’n slash abierto en donde hay que destruir una misteriosa plaga de zombies en un centro comercial. Las similitudes son demasiado evidentes.
El juego fue editado por la japonesa Capcom durante el 2006, exclusivamente para la Xbox 360, y logró vender más de un millón de copias. Pasó el tiempo y comenzaron los rumores de una posible secuela, para alegría de los fans (me incluyo). Capcom se desentendió del tema y aparecieron versiones que aseguraban que la secuela iba y que sería desarrollada por un estudio norteamericano. Y luego, lo que muchos esperaban: George Romero ha demandado formalmente a Capcom.
Braaaaaaains: los accionistas de Capcom rodean a Romero para implorarle, de buena gana, que no los denuncie por el Dead Rising.
Para ser más específicos, la demanada proviene de una productora independiente neoyorquina, MKR Group, que tiene los derechos originales de la cinta de Romero y que alegan una disputa por copyrights hacia Capcom, en donde básicamente dicen que el juego es una versión para consolas de la película. "Ambos juegos tienen toques de comedia negra y ambos tienen comentarios social provocador con la cultural del mall", dijo un portavoz de la productora. No deja de ser cierto.
Pero más allá de la polémica, considero que la demanda es una tontera. Primero, ¿a quién le importa, excepto -quizás- a los involucrados? y segundo, considerando el éxito del juego, del remake de la película y de Diary of the Dead (la quinta parte en la saga de muertos vivos), ¿no es hora ya de sacar provecho en serio del tema zombie? Hay cerebros para todos. No sé. Yo sólo espero la secuela. Y la película.